Close

DIÁLOGO NACIONAL

Desde mi Columna, el 4 de marzo y bajo el título de “La hora de los líderes”, expuse que “en Ecuador se hace imprescindible que los máximos líderes políticos depongan aptitudes, por muy justas que puedan ser y establezcan diálogos directos, tendientes a encontrar consensos para recuperar la democracia, las libertades, el derecho y la familia. Es momento de aprender de los Pactos de la Moncloa.”

El 20 de junio, el presidente Lenin Moreno lanzó el “Diálogo Nacional” desde la Gobernación del Guayas y en su discurso de inauguración de las mesas de diálogo, señaló que “el peor enemigo en el diálogo es la vanidad, el creer que los conceptos que tiene uno son los verdaderos”; extendiendo su invitación al diálogo a todos los sectores, manifestando que lo va a mantener de forma permanente.

Celebramos esta visión pacificadora y de consensos, que marca una gran diferencia en la forma de administrar y hacer política de la década anterior. Pienso que todos los sectores estarán de acuerdo, pero los funcionarios del anterior gobierno, que han sido vueltos a designar por el Lcdo. Moreno y que coordinan las mesas, deben cambiar la estructura mental con la que ellos ya trabajaron en un régimen prepotente, autoritario, de perjuicio y discrimen al sector privado. Deben entender que los sectores público y privado son complementarios, no enemigos ni excluyentes.

Una de las mesas del diálogo es la de Educación, en la que deben participar todos los sectores involucrados, no solo la Red de maestros y maestras por la revolución educativa, creada por un ministro de educación del anterior gobierno, o con simpatizantes, agnados y cognados del partido de gobierno, como lo hacían para justificar la socialización (adoctrinamiento socialista) las autoridades del correato, sino que se debe invitar a expertos en educación en los diversos niveles según el tema a tratarse y los actores el sector, como autoridades y patrocinadores de universidades y unidades educativas públicas y privadas, editorialistas, ex ministros de educación, representantes de ONG educativas, y demás sectores involucrados.