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CRISIS IGNORADA

Ante el derroche y despilfarro de más de doscientos veinte mil millones de dólares, sin contar la deuda externa contratada en condiciones exorbitantes, para cubrir gastos corrientes (Eduardo Valencia 16-06-17) de la década del oscurantismo correíta, todavía se percibe un ambiente de confort ciudadano que, utilizando las tarjetas de crédito para gastos de consumo, siguen influenciados por la percepción ilusionista de bonanza de un Estado de propaganda.
Al finalizar el gobierno anterior adquirió una deuda por mil millones de dólares, según se dijo para dejar “la mesa servida”, y ya en el presente año, se adquirió un préstamo por tres mil millones, para financiar el presupuesto de 2018.
Desde que el Presidente Lenin Moreno pudo obtener las cifras ya maquilladas del presupuesto general del Estado, de parte de los funcionarios correítas en el Ministerio de Economía y Finanzas, denunció que “No existía tal mesa servida” y que, por el contrario, recibió un país sumamente endeudado, con recursos comprometidos y con un gasto corriente muy elevado. Que parecería que esto ha sido parte de una estrategia perversa para que, cualquiera que sucediera al correato, fracasara en su gestión.
La población en sus variados estamentos ignora la crisis, mientras sus deudas personales abultan sus créditos, hasta que a final de año o en el 2019, reviente la burbuja heredada y la recesión se apodere del mercado. Ahí recién se percibirá el efecto de la crisis y lógicamente, los acólitos y seguidores ovejunos, sumado al ejercito de troles, culparán a Lenin Moreno, por la carestía de la vida y la falta de recursos.
Debemos entender y hacer conciencia que han dejado un Ecuador quebrado, se necesita esfuerzos casi heroicos para sacarlo de la crisis económica y en eso, todos los ciudadanos debemos estar prestos a colaborar, unos en más y otros en menos porcentajes. Las medidas económicas son necesarias, en especial, la eliminación de subsidios a determinados productos, pero tratando de no afectar a la clase más necesitada. Será difícil pero no imposible, rescatar el Ecuador es tarea de todos.