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Expectativas del nuevo Ministro

Expectativas del nuevo Ministro 

Las declaraciones del Ministro de Educación Fander Falconí, al igual que las del Presidente de la República, han generado un ambiente de expectativa favorable en los subsectores de educación pública y privada. La oferta de “revisión exhaustiva” de varios procesos de gestión del ministerio y sus autoridades, es interpretada como un cambio al modelo absorbente, asfixiante y estandarizante, de un sistema impositivo, sancionador y de adoctrinamiento ideológico.

Al referirse que “su tarea fundamental será incrementar la excelencia que se mide por logros educativos…” nos da la idea que revisará el procedimiento de evaluación aplicado a las Pruebas Ser Bachiller, que discrimina a los estudiantes por cuestiones de índole socio económico con la aplicación de la encuesta de “factores asociados”.

El “aligerar la carga administrativa para el docente, a fin de que tenga opciones y libertad de capacitación” es un imperativo parta el impulso de la calidad académica, así como sería bueno, que los lineamientos base de conocimientos generalizados y estándares compongan el 50% del currículo, para que el resto sea producto de la innovación y desempeño de cada institución, en atención a las especifidades e individualidades propias de cada región, sector o unidad educativa, para impulsar el emprendimiento y la producción al igual que la ciencia. La sociedad y el mundo son heterogéneos y no puede encasillarse a los estudiantes a un solo modelo lineal y estándar, para que todos salgan como un producto material en línea de factoría.

Sobre la gestión territorial centrada en distritos, debe ser rediseñada cambiando la visión negativa hacia el subsistema de educación particular, que ha sido considerada como “enemiga” del gobierno y de la sociedad, cuando desde su inicio ha sido su más fuerte aliada, impulsando y manteniéndose a la vanguardia de la innovación y calidad educativa en el Ecuador. Impulsemos el subsistema de educación pública, démosle todo el apoyo, el Ecuador lo clama, pero eso no significa que hay que detener, rebajar o desaparecer al subsistema de educación particular.

Guayaquil, sábado 10 de junio de 2017