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Páginas que bien pueden ser historia

El apelativo ‘vendepatrias’ se aplicó a ecuatorianos que pusieron en riesgo la integridad nacional. Hoy se habla de ‘compra-patrias’, de caudillos y secuaces que pretenden adueñarse de un país. Escarbemos entornos, raíces y derivaciones sutiles.

-Los eventos terrenales no se dan por arte de magia. Valga un ejemplo. Una tarde en Alemania Federal, cerca de la frontera con Francia, un amigo me llevó a un bosque de coníferas y otras especies vegetales para que observara algo para él natural. Comenzaba a llover, en una tarde asfixiante de verano. Me dijo que ‘si esa noche llovía, luego de tres días, me invitaría a recoger hongos’ que, en ese momento, no los veía por ningún lado. Así pasó. Al tercer día regresamos al bosque y entendí la frase ‘crece como hongos’. No hay magia, la naturaleza tiene sus leyes, sus secretos, sus caprichos. El bosque tenía hongos de variado tamaño, forma y color. ¿Qué pasa con Ecuador, es acaso un país donde reyezuelos desquiciados, cortesanos y esclavos crecen como hongos?

-La gente que viene al Ecuador por primera vez se lleva una impresión positiva sobre nuestra hospitalidad, nuestros recursos naturales y algo más. No lo dicen pero deben chocarles nuestras costumbres de hacer las cosas a nuestro modo, alejados de normas y preceptos universales. Somos genéticamente díscolos. Los tontos hacen las cosas como se deben hacer, los vivarachos a su gusto y manera: freno donde hay radares y acelero donde no los hay, por citar un ejemplo. Somos un aglomerado nacional –no fundido institucionalmente– donde nacen partidos y movimientos políticos, artificiosamente concebidos y elegantemente empaquetados en busca de clientela amorfa e incolora.

-Se dice que somos dueños del futuro. Quizá lo fueron Eva y Adán. De allá para acá, durante innúmeros milenios, al proclamarnos libres rubricamos las cadenas que nos atan. Respiramos mientras vivimos. ¿Acaso alguien defiende el derecho a respirar? Nadie, porque no está en peligro este derecho, la libertad sí lo está.

-La historia de la centuria precedente e inicios de la actual registra un número significativo de personajes que manejaron países como su propiedad privada. Mussolini, Franco, Hitler, Stalin, Pinochet, Castro, Chávez, los Kirchner, Lula, Ortega, Correa, etcétera, para citar unos pocos. Todos ellos soñaron ser dueños de sus países, se apropiaron de ellos, hasta que un buen día esos pueblos despertaron y los repudiaron.

-LMG es hijo de AP. Fue electo bajo esa bandera. Ahora es presidente de todos los ecuatorianos; quiere gobernar, sabe aquello que debe cambiar y quiere hacerlo. El recién cesado ‘nuevo dueño del país’, ya sin poder legal, ‘se sabe’ aún presidente. No duerme al pensar que se cambie al actual fiscal por un enemigo suyo. Es decir, solo un amigo (CBM) evitará que él vaya a la cárcel, acorde con sus expresiones. ¿Está por venirse abajo el andamiaje de amigos, cómplices y encubridores de una década perversa? El 2 de octubre conoceremos el verdadero rostro de LMG.

“Lenín Moreno es un supino farsante o él decidió hacer historia. No tengo elementos para afirmar la primera parte de esta disyuntiva. Ecuador anhela que la segunda sea verdadera’’. (EL UNIVERSO 6-VIII-2017) (O)