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Editoriales Roberto Passailaigue

DE LA CRISIS A LA SOLUCIÓN

DE LA CRISIS A LA SOLUCIÓN

Un país serio no puede recibir PISA, lamentarse unos días y volver a la rutina. Una
evaluación solo tiene sentido si produce decisiones y correctivos. Ecuador debe pasar de
la crisis a una verdadera reforma del sistema educativo, no solo parches curriculares
mediáticos y coyunturales.
La primera tarea debe ser construir un gran Acuerdo Nacional por la educación, contando
con el aporte del Consejo Nacional de Educación. Para el efecto, convocar a una Consulta
Nacional, no tipo plebiscito, sino de especialistas, docentes, estudiantes, padres de
familia, académicos, universidades, sectores productivos y representantes de la sociedad.
Debe ser un diálogo de expertos multi sectoriales, para definir qué país queremos, qué
ciudadano debemos formar para conducir ese país, con eso el perfil de educadores,
reformar actualizando el currículo, reformas normativas y legales, aumentar presupuesto.
De esa consulta debería surgir un nuevo currículo nacional. No otro documento cargado
de contenidos y terminología pedagógica, sino una arquitectura del aprendizaje. El
currículo debe concentrarse en aquello que permite seguir aprendiendo durante toda la
vida: comprensión lectora, escritura, Matemática, Ciencias, razonamiento lógico,
pensamiento crítico, investigación, ciudadanía, ética y cultura digital.
La escuela debe enseñar lo esencial con profundidad. No es razonable avanzar sin dominar
los conocimientos indispensables del grado anterior. La recuperación pedagógica debe ser
temprana y efectiva. Incluir no significa bajar estándares, sino dar oportunidades reales
Hay que posicionar y mejorar la formación del docente, con capacitación,
acompañamiento y condiciones de trabajo. Pero también es necesario recuperar la
evaluación profesional y la autoridad pedagógica. Un buen sistema educativo no desconfía
de sus maestros, pero tampoco renuncia a exigirles resultados.
Se debe reconstruir el núcleo familiar con una cultura que valore el estudio, la lectura, la
responsabilidad y el esfuerzo. Ninguna política educativa podrá reemplazar al hogar que
ha renunciado a educar con valores y principios. Escuela y familia cumplen funciones
distintas y aunque complementarias.
La inteligencia artificial llegó para quedarse. La tecnología, internet y la IA por si no son
malas, son neutras, lo malo radica en cómo se las usa. No hay que prohibirlas, tampoco
entregarse a ellas. Hay que enseñar a usarlas para investigar, comparar, crear y resolver
problemas, verificando siempre sus respuestas. Una herramienta que piensa por el
estudiante y le hace sus tareas, termina debilitando precisamente aquello que la escuela
debe formar: pensamiento propio, razonamiento lógico, pensamiento crítico, abstracto, n
numérico y espacial.

Formular una real política de equidad. Los estudiantes vulnerables requieren más apoyo y
acompañamiento. La igualdad educativa no consiste en entregar lo mismo a todos, o que
todos pasen sin conocimientos necesarios sino en asegurar que todos tengan una
oportunidad efectiva de aprender.
PISA 2025 es, ante todo, ha sido una oportunidad, nos dice dónde estamos y obliga a
decidir hacia dónde queremos ir.

Guayaquil, jueves 15 de octubre de 2026